Mientras esperamos las semifinales del campeonato amenizamos el momento con un desafío Bizantino, el número 19, o algo así, esta vez será entre, el retador Galán de barrio y el retado Centauro, el tema a dilucidar es una de las grandes dicotomias de la vida diaria :
Facebook a favor o en contra?
A favor estará Centauro y en contra el Galán.
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Facebook a favor o en contra?
A favor estará Centauro y en contra el Galán.
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Atte. Adulfo Pistarino
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Opinión Galán de barrio en contra del Facebook
“Progreso” es una palabra que puede utilizarse en varios sentidos: desde el Iluminismo, la Revolución Industrial o la canchita de Papi Fútbol donde juego cada domingo, dicho término es víctima de una polisemia nada neutral. La evolución, vista desde un punto de vista darwiniano, podría consistir no en un avance “hacia”, sino en un avance “desde”: no hay una meta, finalidad teleológica hacia la cual el hombre deba dirigirse, sino tan sólo un camino hecho desde un punto de partida.
Sin embargo, en cuanto a comunicación atañe, no estoy seguro de que pueda hablarse de progreso. Si bien hemos mejorado los problemas espacio-temporales de la cantidad (hoy puedo hablar con ustedes y con un chino al mismo tiempo), no obstante hemos perdido la sencillez y solemnidad de la calidad (lamentablemente no se puede compartir un mate, un abrazo o una mirada cálida por Internet).
Habiendo comenzado de lo general a lo particular vayamos, ahora sí, a criticar el concepto en cuestión: uno de los últimos “avances” en el intercambio de momentos, el “facebook”.
Varios argumentos se me ocurren contra esta inhóspita sociedad de fomento virtual. Sólo para darles un orden sucesivo (lenguaje obliga), los nominaré de la siguiente manera:
El argumento semántico:
¿A qué nos referimos realmente cuando hablamos del facebook? Etimológicamente, “face” significa cara, rostro, hacer face en la esquina, para que lo miren a uno. Fingir interés en algo casual sólo para ser admirado por las masas. Ser el Fas Templeton de una brigada de hipócritas o creerse el ombligo del mundo sobre la faz de la Tierra. Por otra parte, “book” proviene de libro, pero no estamos hablando del libro en sí, sino del rostro, la superficie, es decir la tapa del libro. Y bien sabemos que no hay que juzgar a un libro por su tapa, ni a un hombre por su rostro. Por lo tanto, semánticamente el facebook nos convierte en personas prejuiciosas y superficiales, sólo interesadas en lo de afuera, mientras que, como dicen los hacedores de empanadas, “lo que importa es lo de adentro”.
El argumento modal-epistemológico:
¿Es realmente necesaria en sentido filosófico la existencia del facebook? Desde un punto de vista metafísico, si bien es cierto que está a la moda, no creo que el caralibro exista en todos los mundo posibles. Y si con ello queremos decir que existe en todos los mundos posible donde existe, caeríamos en un tautología que realmente no aporta nada al argumento. De ahí, si el facebook es contingente, debemos tener cuidado con el contingente de gente que generalmente esto acarrea, sobre todo si de personas no necesarias estamos hablando. Por otra parte, desde la visión epistémica: ¿podemos conocer a la gente del facebook? En algunos casos esto resulta fácticamente imposible (por las cuestiones espacio-temporales antes aludidas) y en otros cautamente no recomendable (por los casos de pervertidos que no se dan por aludidos). Por lo tanto, siendo que el facebook en teoría puede ser como no ser pero no se puede conocer, su forma modal queda reducida a un mero azar incognoscible del tipo del agujero de los quesos o los enanos bienhumorados.
El argumento lógico:
Dada la proposición “Todos los que tienen facebook son caretas”, si sabemos que “Si alguien es un careta, entonces no tiene rostro” y dado el principio de no contradicción “No (A y no A)”, conociendo la verdad de las proposiciones y tomándolas como premisas de un silogismo válido obtenemos lo siguiente:
A: Tener facebook
B: Ser careta
C: Tener rostro
1) A->B
2) B->no C
Por lo tanto,
3) A->no C
La conclusión “Si alguien tiene facebook entonces no tiene rostro” es una contradicción analítica, por lo tanto falsa y como de algo falso se puede seguir cualquier cosa, lo mejor, una vez más, será no caer en las garras de tal nefasto invento de la cibernética comunicacional, plagado de caretas, falsedades y rostros que se contradicen con la verdadera identidad de personas sin principios.
El argumento empírico-intuicionista:
Por último, debo reconocer que alguna vez he tratado de hacer la experiencia de poseer un facebook (sólo por la máxima de conocer al enemigo para poder vencerlo), pero me he chocado contra un muro. Y, como la intuición raramente me falla, recomiendo seguir el principio del sentido común que afirma que “más vale blog conocido que facebook por conocer”.
Q.E.D.
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Opinión Centauro a favor del Facebook
Aprovechando estos segunditos de paz que mi recientemente nacida hija me brinda, me dispongo a tomar como tema de discusión a Facebook, herramienta virtual de la cual tengo la más alta opinión y enseguidita paso a explicar el por qué.
Primero y principal… ahora no, Agus, estoy ocupado (pucha, se despertó y me tironea la remera). Decía, antes que nada SE DEBE destacar el papel de Facebook como enlace universal de todas aquellas personas que habían dado por muerto muchos vínculos con personas de su niñez y/o juventud. ¿Cuántos de ustedes recibieron mensajes de compañeros de la primera, secundaria, algún curso, vecinos, hadas madrinas, amigos imaginarios, personajes de cuentos de aventuras y/o elefantitos de colores de los cuales habían dicho hace mucho: “A éste no lo veo nunca más en la vida”. ¡Cuántas reuniones de ex compañeros del colegio Nº 125.366.368 de Villa Ortuza, sección Sur, Pabellón 12 se hicieron gracias al Fasebuk! ¡Cuántas fotos de personas, situaciones, reuniones, recuerdos, sueños cumplidos, pesadillas sufridas y errores besados han sido puestas en nuestras pantallas para arrancarnos un torrente de nostalgia que nos sale de lo más hondo del pecho! Enterarse que la gordita de 3º ahora está hecha un bomboncito, o que nuestra noviecita de 1º ahora tiene 4 hijos, o que la diosa de la secundaria está más fea que… quiero decir, que su belleza es muy exótica. Y ni hablar de ese compañerito que ahora se hace llamar Estela, o la compañerita que se dedica a la profesión más antigua del mundo y te ofrece hacerte precio y por 3 $ te hace… En fin.
Imágenes acompañadas de palabras que… Ups, está llorando la niña, me ocupo y vuelvo.
Como les decía, la pelucas son lo mejor del… Ah, no, perdón, eso era otra cosa. ¿En qué estaba? Mmmss msms colegio… bsbsbs imágenes… ¡Pero claro, damas y caballeros! Esas imágenes y esas palabras que nos hacen mirarnos al espejo y decir: “Tengo que lustrarme el pelaje”, pero también: “Pensar que en la época de esa foto yo tenía unas pezuñitas así de chiquitas” (tradúzcase a lo que piensa un humano para medir el paso del tiempo).
Pero no solo la marea de imágenes nostálgicas, palabras de añoro, reencuentros de… fantasía y demás cosas nos ofrece Feisboock, sino que tiene una cantidad increíble de juegos para que se pueda disfrutar en familia, con amigos, desafiar conocidos y desconocidos de todas partes del mundo. Están desde los simples jueguitos para pasar el rato hasta los elaboradísimos juegos que reúnen cientos de miles de personas inscriptas y que tienen estrategias complejísimas ya que se tratan de juegos que piden pista para ubicarse en el mismo nivel del ajedrez, por su maravilloso desarrollo estratégico. Y si creen que estoy exagerando, a las pruebas me remito. Fíjense en Knighthood, por ejemplo (agradezco infinitamente a mi querida Ailin que me hizo conocer este juego tan fascinante como adictivo), donde yo armé un personaje que es Olimpo y le metí trece personajes dentro, uno por cada dios del Templo y Hades. Eso es fanatismo.
Pero no crean… Sí, Agus, es muy lindo lo que hizo papi. La bonita ve los dibujitos del juego en la pantalla y sonríe y me agarra el dedo con su manito. Hasta a una recién nacida le gusta esto.
Decía: no crean que soy solo yo, porque este juego tiene más de 166.000 jugadores inscriptos (entren y compruébenlo) o pongan Knighthood en Google y van a ver las miles de estrategias , guías para ayuda de principiantes , solicitudes de alanzas multitudinarias y demás organización alrededor de esto para convencerse de que esto es en serio. Hasta hicieron una pagina exclusivamente destinada a explicar el juego. Y juegos como este hay un montón. ¡SOLO EN FESBUCK!
Realmente no entiendo cómo alguien como mi rival puede decir algo en contra de esta maravilla, pero… pensémoslo un poco. Se hace llamar “Galán de Barrio”. Analicemos el nombre desde la perspectiva Fisbuuk.
Empecemos por lo de “de Barrio” y la cosa está más que clara. Él mismo reconoce que su dominio no puede superar el barrio; no es de una localidad, ni de una ciudad, ni nada por el estilo… Es de entender que a alguien que se limita a sí mismo a cinco cuadras a la redonda le llene de miedo la posibilidad de conseguir un alcance mundial y por eso hable de todo tipo de teorías conspirativas estúpidas o qué sé yo cuántas otras pavadas para tratar de meterle al resto el mismo miedo que tiene él. Pero digamos: “¡Guardate tu miedo, cobarde, a nosotros no nos asusta!
Definitivamente no es alguien que me gustaría que el día de mañana fuera amigo de Agus.
Obviamente, todo esto muestra claramente que el otro término de su nombre, el de “Galán” le queda grande. Galán, ganador, conquistador, flechador y demás nombres no pueden darse a quien está asustado por la idea de romper fronteras. Yo, acá en el Olimpo, tengo que esconder la compu para que Papote Zeus no me la saque porque se mete en Fesibouck durante horas y después desaparece durante semanas para cosechar las conquistas que sembró. ¡Eso es un GALÁN! Creo que otros deberían aprender mucho de él, antes de ponerse nombres tan pomposos, porque se suben al caballo y cuando le abren la tranquera… tienen miedo de salir al mundo.
Pobrecitos ellos, no se dan cuenta de lo mal parados que quedan.
Agus, con sus 10 días de vida, pone carita de: “Pobrecitos”.
Centauro



